domingo, 14 de julio de 2013

Tres miradas judías II: Felix Nussbaum

El nombre de Felix Nussbaum está unido a la Shoah, a la terrible historia de exterminio del pueblo judío que fue el Holocausto, ideado y planificado con siniestra eficacia por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Felix Nussbaum (Osnabrück 1904 - Auschwitz 1944) Nace en el seno de una familia conservadora y patriota de la burguesía alemana y estudia artes en Hamburgo y Berlín, cosechando importantes éxitos en sus exposiciones en los años 20 y 30. La llegada al poder del partido nazi sorprende al artista residiendo en Italia gracias a una beca gubernamental, beca que pierde inmediatamente por su condición judía.

Desde entonces comienza un período azaroso de exilio, huída e intento de supervivencia por diversas ciudades de Europa. Así, en 1935 se traslada a París con su compañera Felka Platek y de ahí parten a Ostende y algún tiempo después a Bruselas, donde en 1937 se casa con Felka. 

Los padres y el hermano del pintor, Justus, siguen residiendo en Osnabrück regentando el negocio familiar, hasta que, tras los graves acontecimientos de la Noche de los Cristales Rotos, deciden huir y en 1939 hallan refugio en Amsterdam.

En 1940 los alemanes ocupan Bélgica y Holanda. Felix es arrestado en su apartamento de Bruselas y conducido al campo de concentración de Saint Cyprien. En este campo el pintor sufre unas codiciones durísimas y humillantes, extenuado solicita la repatriación. Durante el traslado en tren consigue escapar y vuelve a Bruselas con su esposa, donde deberá vivir a partir de ahora escondido por amigos en un piso-refugio.

Del mismo modo su hermano y sus padres viven en pisos-refugio en Amsterdam hasta 1943, cuando son descubiertos y deportados, primero a Westerbork y luego a Auschwitz. Felix y su esposa Felka son también descubiertos en julio de 1944. En agosto de ese mismo año son conducidos a Auschwitz para morir en el mismo sitio en que había sido asesinada el resto de su familia.

La obra de Felix Nussbaum quedó durante años al cuidado de amigos que la habían guardado a petición del autor. Poco tiempo antes de ser llevado a Auschwitz, le dijo a uno de ellos que le escondiera sus pinturas: “Si yo muriera, no permitas que a mis obras les suceda lo mismo, muéstralas al mundo”. El problema fue que muchas de estas obras, almacenadas en malas condiciones en sótanos o altillos, estaban muy deterioradas y estuvieron a punto de sufrir la misma suerte que su autor.  

En los años sesenta los únicos supervivientes de la familia Nussbaum recuperan tras una dura batalla legal la obra del artista y el director del museo de Osnabrück, buen conocedor de su pintura, colabora para restaurar las pinturas y dedicar una gran exposición retrospectiva a su autor. En 1998 se inauguró en su ciudad natal  el Museo Felix Nussbaum, que alberga la totalidad de su legado. 

En el Talmud se dice: "Quien salva una vida, salva al mundo entero". Felix Nussbaum murió víctima de la terrible tormenta que el odio nazi desató sobre toda Europa, pero su obra vive y permanecerá como testimonio perpetuo de aquel horror para las generaciones venideras.



Autorretrato con documento de identidad judío, 1943.





Autorretrato ante el caballete, 1943.





Autorretrato con servilleta, 1936.





Autorretrato con flor de manzano, 1939.





Autorretrato con flor de Escabiosa, 1939.





Autorretrato con llave, 1941.





Autorretrato en el Campo, 1940.





Autorretrato con su sobrina Marianne, 1941.





Retrato de Felka Platek con los brazos cruzados, 1940.





Autorretrato con fondo surrealista, 1939.





Jarra junto a la ventana, 1926.





Mascarada, 1939.





Autorretrato con hermano, 1937.





El secreto, 1939





Grupo de tres, 1944.





El organillero, 1943.





Le Soir, autorretrato con Felka Platek, 1942.





Jaqui en la calle, 1944.





Las perlas, 1938.





El refugiado, 1939.





Sinagoga en el Campo, 1941.





Preso encogido, 1940.





Preso, 1940.


Para saber más sobre Felix Nussbaum les dejo el vínculo al artículo extraordinario que dedica al autor Yehudit Shendar, Comisaria jefe del Museo de Arte en Yad Vashem, Jerusalén.
http://www.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/nussbaum/about_nussbaum.asp


Igualmente les dejo el vínculo al Museo Felix Nussbaum de Osnabrück, donde pueden encontrar el catálogo razonado de toda su obra, así como más información sobre el autor.
http://www.osnabrueck.de/fnh/english/default.asp




8 comentarios:

  1. ¡Buenísima entrada!! como para tomársela con más tiempo...pero en las prisas me he podido dar cuenta de que tu blog merece un regreso mucho más tranquilo, te sigo

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    1. Muchísimas gracias y bienvenida a mi blog. espero que lo vayas visitando con más calma y que te guste lo que hay por aquí.
      Un saludo ;))

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  2. Curioso muestrario de autorretratos, reveladores de una angustiada necesidad de autoconocimiento. Nussbaum parece despreciar las vanaglorias mundanas, e incluso, rechazar la belleza formal, pues, en su afán de verdad, acepta la fealdad y el dolor como parte de su vida, ahora transmutada en arte, consecuencia del humano deseo de supervivencia eterna.

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    1. La pintura de Nussbaum tiene mucho de testimonio, documenta lo que pasa a su alrededor, recurre a la simbología del surrealismo para denunciar un mundo que se ha vuelto loco y, cuando se autorretrata, parece decir: "Yo estaba allí, yo lo he vivido. Doy testimonio". Y al mismo tiempo parece interrogarse sobre lo que ese mundo enloquecido está haciendo con su propia persona, con su vida, a merced del viento como una hoja caída.

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  3. Impresionantes pinturas,como bien dices, testimoniales. Increíble que alguna de sus obras (veo dos fechadas en el 44) haya sobrevivido al holocausto.

    Me han gustado mucho. Me quedo especialmente con la del organillero, con su instrumento hecho con los huesos de los muertos, en una ciudad devastada.

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    1. Estas pinturas pertenecen a ese tipo de obras de arte que te dejan un nudo en el estómago.
      Yo sólo había visto la primera, su "Autorretrato con documento de identidad judío" y desconocía la tragedia de su vida, pero me parece una obra interesantísima, no sólo por el aspecto testimonial, sino por la peculiar poética con que trata sus temas.

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  4. Conocía, como tu, su "Autorretrato con documento de identidad judía" y siempre me impactó su mirada directa, intensa, casi acusadora ante la indiferencia o desconocimiento de la tragedia que estaba sufriendo su pueblo. Gracias por mostrarnos mucho más de su obra.

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    1. En el caso de Nussbaum, aunque su obra mereciera conocerse sólo como acusación de los horrores del Holocausto, es que además tiene una belleza y una expresividad extraordinarias. Sólo su colección de autorretratos le pone en mi opinión al nivel de Courbet o de Frida Kalho. Un abrazo

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