viernes, 19 de julio de 2013

Tres miradas judías III: Abshalom Jac Lahav

Me gusta, me gusta, me gusta mucho este joven pintor nacido en Jerusalem, pero afincado en Brooklin, me encanta su serie "48 judíos", unos magníficos retratos con los que interviene en el debate sobre la identidad judía mediante una aportación muy personal e inteligente.

La propia serie "48 judíos" ya es en cierto modo una cita, y esto es una característica relevante en su obra: la intertextualidad. Remite a la obra conocida de Gerhard Richter "48 retratos", que se presentó en el pabellón de Alemania en la Bienal de Venecia en 1972. Ya en aquella obra Richter, usando como modelos fotografías de libros de texto, pintaba una serie de retratos que proponían una reflexión sobre los "celebrities" de la CULTURA, jugando con la imagen canónica y el mismo hecho de la existencia de un canon

Lahav vuelve a utilizar imágenes que ya hemos visto, que nuestra memoria visual reconoce, pero las utiliza con un gran desparpajo pictórico, la muta, las decora, explora sus sentidos, su valor icónico, hace series sobre un determinado personaje, se burla del canon añadiendo o quitando personajes de la lista...

Su reutilización de imágenes reconocibles y, por asi decirlo, banales, es decir, procedentes de los Mass Media, le acerca al Pop Art. Su despreocupación al usarlas como un repertorio disponible le caracteriza como postmoderno. Pero lo que a mi particularmente me interesa, y mucho, es su enorme intuición pictórica, una cierta creación de texturas, estampados o decoraciones que me recuerda a Klimt, su uso del color, alegre, bello, eficaz, que me remite a los Nabis, en particular a Vuillard o a Bonnard, pero también a los grandes como Matisse o Warhol. 

Me gusta lo versátil de su estilo, su pincelada, a veces gruesa, a veces delicada, según lo requiere el tema. Me gusta también, y mucho, su desenfado. Después de haber visto las obras de Kaufmann y de Nussbaum, uno respira aliviado viendo a estos judíos, ya no dolientes, ya no marginados, sino, en cierto modo, un panteón de viris illustribus judíos, cuya identidad judía es, como todas las identidades contemporáneas, oscilante, múltiple, a veces evanescente. 

Estos 48 judíos son, ante todo, 48 iconos del mundo global, 48 grandes seres humanos, a los que Lahav explora desde fuera hacia adentro, es decir, desde su cáscara, su valor icónico, hacia el interior, hacia el ser humano que vive tras la máscara, es decir tras la "persona".




P. S. Les recomiendo que hagan clic con el botón derecho en las imágenes para poder verlas en todo su tamaño, ya que las obras bien lo merecen.

                            Anne Frank                                        Anne Frank
                            Albert Einstein                                    Anne Frank
                            Allen Gingsberg                                  Allen Gingsberg
                            Bob Dylan                                          Bob Dylan
                            Golda Meir                                         Bob Dylan
                            Harry Houdini                                     Gustav Mahler
                            Leonard Nimoy                                  Karl Marx
                            Marcel Marceau                                 Marc Chagall
                            Sigmund Freud                                   Marcel Proust
                            Primo Levi                                          Carl Sagan
                            Noam Chomsky                                 Noam Chomsky
                            Barry Manilow                                   Hannah Arendt



6 comentarios:

  1. Concentrado, viendo las texturas y composiciones tan interesantes de estas pinturas-retrato, tan expresionistas, casi se quema la comida que estaba preparando. Afortunadamente no ha ocurrido, aunque podría haber merecido la pena. Un abrazo

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    1. Jeje, me alegro de que la cosa no haya acabado en llamada a Telepizza, pero sobre todo de que te haya interesado este pintor que a mi me gusta bastante por su irreverencia, su frescura y su uso del color. Gracias Martín por tu comentario.

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    2. A veces, muchas, tal vez demasiadas, me pregunto si no anteponemos o andamos con una máscara, si no mostramos únicamente, como tú muy bien dices, "la cáscara".

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    3. Cuánta razón tienes, Martín. Los que no hemos nacido ayer, hemos, con el tiempo, ido desarrollando a menudo demasiadas precauciones, demasiadas cortesías, demasiada corteza que usamos para protegernos de los demás, cosa bien necesaria algunas veces, por lo menos para los que somos personas sensibles y vulnerables, pero tanto protocolo dificulta la verdadera comunicación y dejamos escapar demasiadas ocasiones de conectar de un modo más auténtico con los que tenemos al lado.

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  2. El otro día pasé como una exhalación por aquí, pero me dije que esto había que verlo de forma más detenida.

    Me ha gustado ver al señor Spok entre esta galería de ilustres. Y mucho, mucho el retrato de Anne Frank (el tercero de ellos, con el rostro casi desaparecido, como si estuviera captada por una cámara fotográfica en las que el movimiento se ve como una estela).

    Saludos ;)

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    1. Jejeje, así pues Mr. Spok no era saturniano, sino judío. Si te gusta el autor, merece la pena visitar su página web y ver la serie completa, tiene obras muy interesantes.

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