viernes, 16 de septiembre de 2016

Sísifo

Hijo de Éolo, el de las mil tretas, tortuoso Sísifo, ahí tienes la piedra, a ver cómo te las ingenias ahora para volver a subirla a la cima. 

La piedra, siempre la misma, idéntica, pesada piedra, ahí está retándote de nuevo, si tuviera humor la piedra dirías, Sísifo, que se ríe para sus adentros (las piedras todo lo hacen para sus adentros, son muy profundas, reservadas más bien) pero las piedras no conocen el humor, ni la misericordia, ni nada, son sólo peso inerte, ellas tienen siempre todo el tiempo del mundo, se cuecen a fuego lento en tiempos geológicos que son eras, eternidad pura, si algo tiene una piedra es paciencia, una paciencia sorda y cachazuda que puede confundirse con el humor, pero ni una risa, poca broma con la piedra. 

Así que, Sísifo, ya puedes sudar, resoplar, ya te puedes ingeniar poleas o palancas, porque ahí tienes a tu silente, pesada, paciente piedra para acompañarla día tras día pendiente arriba. Ése es el trabajo que el padre Zeus ha destinado para ti y nadie escapa de los designios del Cronida, no escapó el Titán Prometeo, por más que en astucia te sobrepasase, de sufrir atado en el Caúcaso que un buitre le devorase el hígado cada día, ni escapó tampoco el hijo de Alcmena, el valiente Heracles, de servir al menguado Euristeo en los doces trabajos prescritos, así que tú ya puedes darte por afortunado con la piedra, no hay escapatoria, esa es la carga que te ha correspondido, tu tarea. 

De septiembre a junio subirás cada vez la piedra, cada vez una piedra nuevecita, por estrenar, esperando tu abrazo y tu esfuerzo para irla izando poquito a poco. Tranquilo, ni ella ni tú vais a ir a ninguna otra parte, tranquilo, agárrala fuerte, abrazate a ella y juntos id haciendo camino, cuesta arriba, despacito, hay mucho tiempo, todo el tiempo del mundo, de septiembre a junio nada menos, nueve meses, un embarazo, tu embarazo de cada curso. Anda, Sísifo, ponte ya en camino, que hay mucho que subir.


 "Amor meus, pondus meus" (Agustín de Hipona).

















Vínculos interesantes sobre la obra de Paul Rumsey:


A mis compañeros de la enseñanza en el comienzo del nuevo curso.
¡Que nos sea leve!

4 comentarios:

  1. ¡Qué homenaje más divinamente humano! Para que todavía sigan cuestionándose el valor de las "humanas""Humanidades",esenciales para la "humanización" de la sociedad, totalmente desequilibrada sin el abordaje de preguntas existenciales y éticas; el correcto empleo del lenguaje y las estructuras narrativas, o el conocimiento de la propia historia, intérprete del presente y orientadora del futuro...Ojalá los docentes seamos capaces de facilitar al alumno las claves de su auténtica vocación, y, así, del disfrute de ese viaje recíprocamente didáctico en el que, como tan melancólica como precisamente percibió J.A. Labordeta, "Mientras vosotros vais,/yo vengo./ Doloroso es cruzarse en el camino".
    Yo también te deseo un buen año académico, galardonado con el cariño de compañeros y alumnos. Un abrazo.

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    1. Un curioso personaje este Sísifo ¿sabías que él es el verdadero padre de Ulises, el hombre de las mil tretas? su pecado para estar condenado a semejante suplicio fue nada menos que engañar a la muerte: cuando el padre Zeus raptó a Egina, él se lo contó al padre de ésta, el río Asopo, entonces Zeus le envió a Thanatos y él la tuvo prisionera, a la mismísima muerte, de modo que durante un tiempo nadie moría y el universo se sumió en el caos, hasta que Marte vino a liberar a la Muerte para recuperar el equilibrio. Un curioso personaje este Sísifo, sí señor.

      En cuanto a nosotros los docentes y nuestra particular piedra, cada año nos lo ponen más difícil, pero es un trabajo bonito y útil, y sobre todo importa que se haga y se haga bien. Me uno a tus votos, ojalá que consigamos despertar en el alumno ese destello que le permitirá descubrir su auténtica vocación, la que le haga tener una vida productiva e interesante. Así sea.

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  2. ..."liberar a la muerte para recuperar el equilibrio", o sea, para que pudiéramos valorar la vida porque es imprevisiblemente finita; porque el pasado es historia y el futuro, un misterio; porque solo contamos con el "presente", un extraordinario regalo. Disfruta de estos agotadores días hospitalarios, paladeando el cariño familiar que tanto echarás de menos en un futuro, espero que muy lejano.

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    1. Sí, la vida es bella, es valiosa, justamente porque sólo tenemos el instante presente, porque ese instante fugaz es único, porque todo acaba, y está bien que así sea.

      Disfruto de estos días, pienso que Dios no nos manda nada malo ni injustificado. Dicho de un modo laico: hay que sacarle la parte buena a toda experiencia. La convivencia forzada de tantas horas de hospital me está permitiendo un trato con mi padre que hace mucho que no tenía, y son recuerdos que atesoro para cuando no lo tenga, en un futuro, como tú dices, ojalá aún muy lejano.

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